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NY Fashion Week

Nueva York ha sido estos días la capital mundial de la moda con las propuestas para el otoño e invierno. Enteraté lo que se viene

Fashionistas de toda índole se dieron cita entre el 11 y el 18 de febrero en la ciudad de los rascacielos para conocer lo más nuevo con lo que algunas de las agujas más respetadas del mundo de la moda quieren vestir a la mujer el invierno próximo.

Unas propuestas dispares en muchos casos, pero en las que una vez más destacaron colecciones que aúnan lujo y comodidad, y que dibujan una mujer fuerte y segura ante los desafíos del mundo actual, como demostraron los diseños de clásicos del estilo estadounidense, como Michael Kors o Nicole Miller, quienes mostraron sus creaciones por última vez en el centro de Manhattan.

LOS GRANDES DE LA MODA ESTADOUNIDENSE

Un año más quedó atente que Nueva York es sinónimo de sofisticación. Así firmas tan imprescindibles asentadas en la ciudad de los rascacielos, como Ralph Lauren, Calvin Klein, Michael Kors o Carolina Herrera ofrecieron colecciones fieles a sus patrones y de las más aplaudidas por los “fashionistas” presentes en sus desfiles.

La primera de esas respetadas agujas en presentar su nueva colección fue Herrera. El desfile de la venezolana es sin lugar a dudas una de las citas más destacadas de toda la semana. Herrera una vez más apostó por una mujer sofisticada, ultrafemenina y envuelta en tejidos lujosos y con múltiples detalles refinados.

El resultado son unas creaciones ideales para “una mujer segura, la que le gusta estar chic de día y seductora de noche", dijo la diseñadora. Sedas, organzas, algodones, mohair, lana, tafetanes o fieltros son algunos de los tejidos elegidos por Herrera, quien también apostó por las pieles en abrigos, chaquetas y boleros, así como en favorecedoras bufandas, acompañadas de sombreros, su accesorio estrella para el próximo invierno.

Más neoyorquina que nunca, Donna Karan apostó por su parte por negros, grises y marrones cálidos llevados a minivestidos y minifaldas de lana o cuero, acompañados de chaquetas de lana, jerseys de angora, adornados con lentejuelas y de estampados geométricos, que las modelos llevaron con medias negras, con calcetines o con piernas desnudas y botines de superplataformas.

El negro fue también el color estrella de la colección de Nicole Miller, quien también se basó en “una mujer urbana fuerte, que se siente poderosa y preparada para la dureza y los problemas que ofrece el mundo”, según explicaron los responsables de la firma de la conocida modista, que logró sorprender con chaquetas de piel y con su interpretación del estampado militar, con el que la mujer se debe preparar “para la jungla urbana”.

En el caso de los modistos, tanto el mediático Michael Kors como Ralph Lauren y Francisco Costa para Calvin Klein pisaron sobre seguro en esta edición de la Semana de la Moda.

Kors creó así unos diseños en los que conviven lujo y confort, y entre los que no faltaron elegantes vestidos de noche con el negro, el dorado y los colores metalizados como tonos protagonistas, y tampoco vistosos abrigos de pieles que combinó con cómodos pantalones y faldas.

También las pieles estuvieron presentes en la nueva colección de Ralph Lauren, quien apostó por ellas, por ejemplo, en bufandas y sugerentes maxibolsos. El estadounidense, fiel a sí mismo, presentó una figura muy femenina en las tonalidades más profundas de los marrones, verdes y grises antracita, combinados en ocasiones con burdeos, esmeraldas y amatistas, y logró refrescar el "look" de sus clásicas chaquetas de tweed y cheviot mezclándolas con faldas de volantes en chifón y con jerseys de lana cachemire.

Por su parte, el brasileño Francisco Costa, que se encarga de la dirección creativa de la Calvin Klein desde hace siete años, volvió a elogiar el minimalismo con clase y la sofisticación al "una colección sencilla y directa, para conseguir un resultado muy icónico", según reconoció el diseñador.

Tomó así de referencia prendas masculinas, como abrigos largos y gabardinas, para reconstruirlas y hacerlas lo más femeninas posibles en diseños en los que destacaron los tonos blancos que evolucionan a los grises plateados, azules marinos, tonos piedra y negros.

LAS AGUJAS LATINAS

Los diseñadores latinos llevan años marcando el ritmo de la moda estadounidense a la par de sus colegas estadounidenses.

Por ello, la Semana de la Moda de Nueva York no sería la misma sin la presencia de grandes nombres con acento latinoamericano, un grupo que, capitaneado por Carolina Herrera, gana adeptos constantemente entre los amantes de la moda en Manhattan, donde ya no sorprende que, entre los apellidos de los modistos más admirados haya un Rodríguez o un Reyes.

El cubano Narciso Rodríguez, nombrado "diseñador de las colecciones 2010" por los organizadores de la pasarela neoyorquina, presentó unas apuestas basadas en el negro y fieles a sus líneas estrictas sobre diseños muy precisos y estructurados. Con vestidos de líneas geométricas y complicados detalles en cintura y hombros, los abrigos, algunos de ellos reversibles y otros de ellos en neopreno, fueron las estrellas de su desfile en el que también destacaron los sombreros casco con los que dio un toque futurista a las modelos.

El colombiano Brian Reyes, mostró por su parte una colección inspirada en "una mujer que se pierde en el bosque", según explicó el modisto, quien subrayó que recurrió a las tonalidades de la naturaleza, "los tonos del fuego y la madera", para dar vida a prendas destinadas a “una mujer que trabaja, que tiene carrera y que practica deportes". Optó así por vestidos ceñidos al cuerpo que delinean la figura femenina, y faldas de volantes con movimiento, así como por pantalones y abrigos confeccionados en seda, piel y viscosa.

La presencia brasileña en Nueva York llegó, además de gracias a Francisco Costa, de la mano de Carlos Miele y Alexandre Herchcovitch. Miele, uno de los talentos consolidados en la Fashion Week de Nueva York, presentó una visión de la mujer para la próxima temporada invernal fusionada con los colores puros y las formas geométricas que inspiran su proceso creativo.

"He intentado hacer una colección con colores puros y de geometría abstracta", dijo Miele durante sobre unas apuestas en las que ha introducido un tejido biodegradable, el "ecodenim", producido con los restos de la tela de pantalones jeans.

Herchcovitch, sin embargo, apostó por una feminidad poco usual al presentar una mujer de aires eslavos, ataviada al mismo tiempo con tejidos clásicos como lanas y terciopelos, y elementos rockeros y punks en forma de tachuelas doradas o cadenas, entre estampados étnicos.

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